Magdalena Claro liderará Centro de Investigación de Interés Nacional
enero 6, 2026
La académica de Educación UC liderará el Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND), iniciativa financiada por ANID que busca generar evidencia interdisciplinaria para fortalecer el bienestar y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes y orientar políticas públicas considerando sus vidas digitales.

La búsqueda, defensa y promoción del bienestar público, en general, de los habitantes del país: así define la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo el concepto de “interés nacional” en el Concurso Nacional de Centros de Investigación y Desarrollo de Excelencia, adjudicación obtenida recientemente por la académica de Educación UC Magdalena Claro, quien dirigirá uno de los siete centros asignados a la UC
Actualmente Chile se ve enfrentado a desafíos y oportunidades: cambio climático, desastres naturales, pandemias, cambios tecnológicos, nuevas energías, conflicto social, explotación de recursos naturales, entre otros. Por lo mismo, el objetivo del concurso es fomentar el desarrollo de centros de investigación científica y de desarrollo tecnológico de excelencia y alto impacto que contribuyan con conocimiento generado desde la investigación interdisciplinaria para el bienestar del país en ámbitos de interés del Estado y las políticas públicas.
Centro para el Bienestar y Desarrollo de la Adolescencia y Niñez en la Era Digital (BAND) es el nombre del centro que liderará Magdalena Claro. Su director alterno será Juan Enrique Hinostroza (Universidad de La Frontera) y contará con 5 investigadores/as principales (IPs), entre ellos/as dos académicas de la Facultad de Educación UC: Pilar Álamos y Susana Mendive. También participarán como IPs Christian Berger, de la Facultad de Psicología de la UC; Patricio Cabello, de la Universidad Andrés Bello; y Miguel Cordero, de la Universidad del Desarrollo. Por otra parte. Además, el centro contempla un grupo de 13 investigadoras/as adjuntos, dos de ellos académicos de Educación UC: Ernesto Treviño y Cristóbal Villalobos.
El centro surge en un contexto crucial, donde la vida social se ha ido digitalizando de forma creciente, implicando que niños, niñas y adolescentes (NNA) crezcan en entornos considerados híbridos, donde lo presencial se combina de forma creciente con lo digital. Eso ocurre —explica Magdalena Claro— cada vez a edades más tempranas: en Chile, un smartphone propio con acceso a internet comienza a ser adquirido en promedio poco antes de los nueve años.

Crecer en ese entorno digital, puntualiza la académica, representa oportunidades de aprendizaje, entretenimiento y participación, pero también riesgos como exposición a contenidos nocivos, eventuales relaciones dañinas, exposición a sesgos algorítmicos, problemas de ciberacoso, entre otros. “Es fundamental por lo tanto acompañar y desarrollar habilidades en las nuevas generaciones para que puedan aprovechar al máximo las oportunidades y disminuir los riesgos y daños vinculados al mundo digital”, menciona Claro.
Para eso, se requiere también abordar problemas como la brecha digital, desarrollar capacidades en los adultos, profesores y familias para este acompañamiento y también en actores de la política pública. “No tenemos las capacidades para acompañar a los niños en estos entornos, porque también son nuevos para nosotros, y se vuelve urgente poder levantar evidencia que nos permita orientar el diseño de programas y políticas públicas que permitan desarrollar habilidades en las nuevas generaciones y en los adultos que los acompañen, asegurando condiciones, derechos y oportunidades para que niños, niñas y adolescentes crezcan y se desarrollen de forma plena”, dice Claro.
Bienestar infantil y adolescencia en la era digital
El objetivo del centro es comprender las condiciones y características del bienestar y desarrollo de NNA en la era digital para generar conocimiento, desarrollar capacidades e informar políticas públicas, y se estructura en cuatro pilares interconectados.
El primero es comprender mejor cómo la creciente presencia de lo digital en la vida cotidiana influye en el desarrollo socioemocional y cognitivo, en la salud mental y física, así como en las formas de participación social de niños, niñas y adolescentes. El objetivo es analizar cómo la digitalización configura un contexto distinto para la niñez y la adolescencia, sin asumir que determina estos procesos, sino que los afecta en interacción con otros factores. Además, se reconoce que los niños y niñas no son actores pasivos, sino que interactúan con estos entornos y contribuyen a transformarlos.
Escuchar las voces de niños, niñas y actores claves involucrados en su desarrollo es el segundo pilar, inspirado en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la Observación N°25, una observación a los derechos del niño respecto a las implicancias del mundo digital para garantizar los derechos de la infancia. La idea es desarrollar métodos diversos y participativos que reflejen las experiencias, perspectivas y preocupaciones de NNA.

Un tercer pilar es desarrollar y probar programas y herramientas basadas en evidencia para que los niños, niñas, su familia, las escuelas y las instituciones de salud puedan navegar el mundo digital de manera más segura y significativa. Y un último pilar es contribuir al desarrollo de políticas públicas más relevantes y efectivas. “Nuestra idea es avanzar en una conversación sobre bienestar digital, pero que supere los debates binarios como el tiempo en pantalla, si es bueno o malo, prohibir o no prohibir los teléfonos celulares, control parental y otras ideas dicotómicas. Lo que buscamos es poder aportar en la conversación de la política pública y la educación con un enfoque más matizado y reflexivo, que refleje mejor la complejidad de la vida real de los niños, niñas y adolescentes”, explica Magdalena Claro.
Conoce a continuación las 5 líneas de investigación y la composición de sus equipos:
Línea 1: Bienestar y desarrollo primera infancia y niñez temprana
Susana Mendive, Investigadora Principal, Facultad de Educación UC
Daniela Aldoney, Investigadora Adjunta, UDD
Pilar Álamos, Investigadora Adjunta, Facultad de Educación UC
Andrés Hojman, Investigador Adjunto, Escuela de Gobierno UC
Línea 2: Bienestar y desarrollo cognitivo
Juan Enrique Hinostroza, Director Alterno de BAND, Universidad de la Frontera
Marcela Peña, Investigadora Adjunta, Psicología UC
Stephanie Armstrong, Investigadora Adjunta, Universidad de la Frontera
Camilo Gouet, Investigador Adjunto, Psicología UC
Línea 3: Bienestar y desarrollo socioemocional
Christian Berger, Investigador Principal, Psicología UC
Patricio Cabello, Investigador Principal, Universidad Andrés Bellos
Olga Cuadros, Investigadora Adjunta , Universidad Cardenal Silva Henriquez
Luis Enrique Santana, Investigador Adjunto, Universidad Adolfo Ibáñez
Línea 4: Bienestar y salud integral
Miguel Cordero, Investigador Principal, Universidad del Desarrollo
Paula Bedregal, Investigadora Adjunta, Medicina UC
Jorge Gaete, Investigador Adjunto, Universidad de los Andes
Línea 5: Herramientas de política pública para el bienestar y desarrollo integral
Magdalena Claro, Directora BAND-Facultad de Educación UC
Cristóbal Villalobos, Investigador Adjunto, Facultad de Educación UC
Ernesto Treviño, Investigador Adjunto, Facultad de Educación UC